Apostar con innovación al sector marítimo elevaría 8% el PIB: experto de la Academia de Ingeniería de México

Apostar con innovación al sector marítimo elevaría 8% el PIB: experto de la Academia de Ingeniería de México

Apostar con innovación al sector marítimo elevaría 8% el PIB: experto de la Academia de Ingeniería de México


El litoral continental de México es de más de 11 mil kilómetros, bañados por los océanos Pacífico y Atlántico; sin embargo, la explotación de sus mares se apega a la producción de hidrocarburos en aguas someras y a la pesca, dejando de lado otras actividades que ofrecen grandes oportunidades de aprovechamiento.

A juicio del ingeniero geógrafo Antonio del Río Soto, presidente de la Comisión de Ingeniería Naval de la Academia de Ingeniería de México (AIM), somos un país sin cultura marítima, y menos del 17 por ciento de la población vivimos en las costas. “La historia del país dicta que fuimos educados a no meternos con el mar, y ello se acentuó cuando los españoles en la época de la Colonia reparaban y construían sus naves sin enseñar a los nativos para que después no pudieran hacer ese trabajo”.

El ingeniero mecánico naval explica que 90 por ciento de la carga internacional se mueve por mar, lo cual muestra la importancia de la presencia de buques y grandes barcos para la economía de los países costeros.

“La industria naval puede ser un negocio por sí misma en construcción y reparación de navíos; además es considerada el ´corazón´ de los intereses del sector, ya que sin ésta no tendriamos transporte marítimo, pesca, turismo náutico o producción costa afuera”, señala al enfatizar que con ella el país dispondría de una industria pesada y solamente así sería un país desarrollado.

“La ganancia para el país radica en se requiere de más de 40 industrias auxiliares y ello mueve la economía. Hay que saber participar en los nichos de mercado. Por ejemplo, nadie compite ahora con Alemania o Finlandia para fabricar cruceros de lujo, ni con Corea o Japón en la construcción de buques transportadores de gas”, puntualiza el egresado de la Escuela Naval Militar.

De igual modo resalta que en el país hay más de 60 astilleros y varaderos, pero muy pocos tienen la capacidad técnica y de análisis productivo, sin hablar de tecnología e innovación, para competir a nivel global. En su apreciación, para hacerlos competitivos se necesita crear un centro de competitividad e innovación tecnológica del sector marítimo, cuyo perfil radique en qué prototipos de barcos deben construirse, para mercado internacional en forma competitiva y brindar servicios de forma tal que sea negocio con empresas perdurables, así como la formación de capital humano y preparará más ingenieros especializados.

Será así que abordará proyectos de innovación para la industria naval, como fabricación de buques costa afuera, yates, dragas, pesqueros, de cabotaje, artefactos navales y más.

Como impulso a la pesca integral, del Río Soto describe que la ingeniería naval puede también participar en la construcción de arrecifes artificiales y maricultura, y refirió como ejemplo el cultivo de atún aleta azul, que se transporta cada día al mercado de Yokohama (Japón), y el de mejillones también de exportación, ambos en las costas de Baja California.

Asimismo, la industria alimentaria puede voltear la vista a recursos del mar diferentes a peces y mariscos, como vegetales y plantas, además de que en el océano se encuentran todos los componentes químicos del planeta, de los cuales se pueden obtener importantes medicamentos. Al respecto, el maestro en ciencias del Río Soto puntualiza que actualmente se realiza muy poca investigación en este sector y son escasos los recursos económicos en apoyo a estos planteamientos, así como al impulso de granjas marítimas con tecnología innovadora.

“¿Qué debemos hacer para desarrollar el sector? En primera instancia, el gobierno debe emitir un decreto que puntualice que el mar es prioritario en el desarrollo del país. Además debe brindar seguridad jurídica para dar confianza a los inversores, y bancas de desarrollo deben impulsar a las empresas marítimas (más de 20 a nivel internacional); también es necesario darle mayor primacía a las leyes en materia naval y derecho internacional marítimo”.

Actualmente, el único clúster marítimo se encuentra en Mazatlán, pero hay que hacer uno más grande con alcance nacional e internacional con base en innovación y cooperación con la industria, que tenga un plan estratégico para que se conjuguen sinergias y relaciones de negocio, enfatiza el maestro del Río Soto.

“La Unión Europea, los países asiáticos y Estados Unidos están implementando estrategias para el sector marítimo, como el Marine Spatial Planning. Hacer del sector marítimo la base de desarrollo para México, con productividad e innovación tecnológica, tendrá como resultado que nuestro Producto Interno Bruto pueda crecer hasta en un ocho por ciento”.

(Agencia ID).

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