La construcción de edificios autosustentables energéticamente es la directriz de la arquitectura actual

La construcción de edificios autosustentables energéticamente es la directriz de la arquitectura actual

La construcción de edificios autosustentables energéticamente es la directriz de la arquitectura actual


Noticia1_01La tendencia de la llamada construcción sustentable es la planeación de edificios que generen la energía que a su vez pueden consumir, es decir, que con implemento de tecnología y materiales adecuados, además de la optimización de los recursos naturales disponibles, sean auto-sostenibles energéticamente.
Dada la importancia del tema y como parte de los desafíos que asume la Academia de Ingeniería de México (AIM) en su Plan Estratégico, fue invitado el doctor Charles Kibert, director del Centro para la Construcción y Medio Ambiente de la Universidad de Florida en Gainesville, a dictar la conferencia ‘La Construcción Sustentable a la Vanguardia de la Innovación Tecnológica’. En la misma participaron como moderadores los doctores José Enrique Villa, de la Comisión de Energía y Sustentabilidad, y Víctor Manuel López López, de Recursos Naturales y Cambio Climático.
Ante más de 50 estudiantes y académicos, Charles Kibert cuestionó por qué una construcción debe ser sustentable. En primer lugar, por el cambio climático y después por el mejor aprovechamiento de las energías no renovables.
Destacó como un elemento clave en el diseño de edificios sustentables a lo que se nomina desconstrucción, y para ello explicó que las edificaciones deben planificarse considerando los materiales que pueden ser aprovechables cuando la construcción ya no sea útil, a diferencia de la demolición que no deja un elemento recuperable.
Para ello, los materiales elegidos cumplen con una responsabilidad esencial, desde los clavos hasta los concretos, pasando por los vidrios fotovoltaicos, paneles solares y el agua empleada para los sistemas de calefacción o enfriamiento de los edificios, a diferencia de los actuales que utilizan aire.
El organismo verificador que a nivel mundial avala los beneficios ambientales que implica la construcción sustentable es el Consejo de Edificación Verde (Green Building Council) de Estados Unidos, que desde 1998 emite el certificado LEED (siglas en inglés de Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental).
En México existen 115 edificios certificados bajo el sello LEED y a nivel mundial son más de 30 mil. No obstante, la tendencia es marcada por la iniciativa Edificaciones de Energía Cero (Net Zero Energy Building) en la que los inmuebles se diseñan para generar la propia energía que consumen.
Charles Kibert, quien también participó en la elaboración de primeras versiones de LEED y es miembro del Consejo de Administración Green Globes, refirió que en Alemania se incentiva económicamente a los constructores que siguen esta norma, y en Estados Unidos algunas entidades empiezan a participar de la iniciativa; citó como ejemplo la Sequia Centre Tower, en Yakarta (Indonesia), rascacielos que genera más energía de la que consume.
Aspecto esencial en el diseño sustentable es la iluminación, la cual debe considerar no sólo una buena orientación en su arquitectura, sino también los mejores aprovechamientos de luz natural; no obstante, ambos criterios brindarán beneficios en ventilación que requiera menos climatización artificial para el ahorro energético.
Charles Kibert reiteró que el diseño arquitectónico sustentable considera el uso de fuentes alternativas de energía o bien que puede generar la propia; asimismo, debe reducir el consumo de agua potable y reutilizar la empleada, además de minimizar el uso de materiales no renovables.
Si a ello se suma el equipamiento eficiente, se obtiene como resultado un gran ahorro energético y reducción de emisiones contaminantes al ambiente.
Finalmente, hizo mención de que el diseño de edificios sustentables debe hacerse pensando en los problemas que enfrentarán los países en 40 años, principalmente en el ámbito energético y de cambio climático. Al respecto, señaló que las construcciones bajo estas disposiciones consumen una tercera parte de la energía empleada por edificios hechos en el año 2000, es decir, las normas tienen importantes avances pero también la generación de cada vez más eficientes materiales.
Raúl Serrano.

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