Busca repuntar la ingeniería textil mexicana ante necesidades de la industria

Busca repuntar la ingeniería textil mexicana ante necesidades de la industria

Busca repuntar la ingeniería textil mexicana ante necesidades de la industria


Imagen_NoticiaPrincipal_01_01Mediante la amalgama de productos ancestrales y nuevas tecnologías, la Escuela Superior de Ingeniería Textil atrae a jóvenes estudiantes

México es el quinto país proveedor de prendas de vestir a nivel mundial y el primero de Latinoamérica en los Estados Unidos, de manera que el sector textil mexicano exporta más de 6 mil millones de dólares anualmente. Sin embargo, la formación de especialistas ha vivido un proceso de transición por las necesidades de la industria en la materia, la cual en nuestros días genera 400 mil empleos en el país.
Actualmente, sólo tres instituciones de educación superior imparten la carrera de ingeniería textil: la Universidad Politécnica de Huejutla en Hidalgo, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y la Escuela Superior de Ingeniería Textil (ESIT), del Instituto Politécnico Nacional. A fin de este año por iniciativa de los empresarios del Estado de Hidalgo en conjunto con el Instituto Politécnico Nacional y la Escuela Superior de Ingeniería Textil se pondrá en marcha el Centro Nacional de Innovación Textil-Vestido (en Pachuca), el cual, se presume, será referente en materia de formación de recursos humanos, investigación, certificación e innovación.
El ingeniero Arturo Dianicio Arauzo, actual director de la ESIT, revela que el promedio anual de egresados de la institución es de 250 alumnos de la única carrera que se imparte en el plantel de la Ciudad de México. “Antes teníamos cuatro carreras pero por necesidades del mercado laboral se redujo a solo una, aunque actualmente se encuentra en consideración la posibilidad de nuevamente abrir a cuatro las especialidades, para lo cual se está haciendo un replanteamiento del plan de estudios.
“Las condiciones de la industria textil no son ahora las más favorables, como lo fueron las década de los 70 y 80 del siglo pasado. Ahora enfrentamos la incursión de la industria china, que impide competir por los bajos costos debido a la mano de obra tan barata. Algunos de los productos nacionales están fuera de competencia con ellos”, lamenta quien fuera presidente de la Comisión de Especialidad de Ingeniería Textil, de la Academia de Ingeniería de México (AIM).
No obstante, los industriales mexicanos han tenido que enfrentar la situación y se han visto en la necesidad de plantear cambios importantes, de innovar; por ejemplo, hasta hace poco telas e hilos ya no se compraban en el país sino se traían de otros países, pero ahora hay un repunte en el mercado de las telas y en la confección, y para participar en ellos la ESIT trata de adaptar sus planes de estudio para que el sector nacional pueda ser competitivo en el mercado global.
Es así que la Escuela trabaja ya con productos totalmente ecológicos, por ejemplo, colorantes como la grana cochinilla, un producto de uso ancestral en el país y que se combina con nuevas tecnologías para creaciones inéditas de impacto mundial.
Ejemplo de ello son las llamadas “telas inteligentes”, la cuales emplean fibras fabricadas con tecnología textil que posibilitan mejorar usos específicos, como el caso de prendas deportivas con acabados sintéticos que permiten que el sudor sea absorbido y posteriormente eliminado a fin de que no afecte el rendimiento del atleta portador.
Otro de los rubros en que se emplean fibras inteligentes es la ropa de empleados de seguridad, o bien en la salud al fabricar calcetines que evitarán la infección del pie del paciente diabético, al evitar la resequedad de la piel, o las vendas médicas, gasas o parches con compuestos curativos, así como hilos de sutura más eficientes y adaptables al organismo humano.
“Trabajamos también con fibras de bambú por su efecto antibacterial, entre otros compuestos. Buscamos el interés de los jóvenes al recuperar colorido y texturas ancestrales, y combinarlo con nuevos materiales e innovaciones tecnologías, como la nanotecnología, para crear productos ecológicos.
“La ESIT fue creada para atender la necesidad de los recursos humanos en la materia, y ahora nosotros tenemos que responder a la iniciativa de los industriales que han volteado nuevamente sus ojos a México para lograr un posicionamiento del sector”, concluye el miembro de la AIM.
ESIT cuenta con tres laboratorios: Acabados, Química, y de Ensayos Textiles Químicos y Físicos, además de sus cinco Talleres: Tejido de Punto y Plano, Hilados, Acabados y Confección.

Participación en los Textiles:

Geotextiles. Carreteras, ferrocarriles, obras hidráulicas, drenajes, taludes, túneles, vertederos y presas.
Textiles Médico-Higiénico-Sanitario. Apósitos quirúrgicos, vendas, algodón, gasas cicatrizantes, compresas esterilizadas, hilo para suturar, uniformes, artículos de acolchado para yesos ortopédicos, sabanas y fundas para hospital y quirófano.
Textiles Protección-Seguridad-Rescate. Textiles con sensores, equipos de protección balística, cuartos limpios, chalecos salvavidas, prendas para alto voltaje, protección ignifugas, protección térmica, protección rescate.
Militar Textil. Uniformes, guantes, cascos, mochilas, paracaídas, toldos, carpas, pérgolas, botas.
Textiles Hogar. Alfombras, cortinas, manteles, servilletas, ropa de cama, ropa de baño, tapicería, trapos de cocina.
Sport textil. Ropa para rutinas deportivas, prendas modeladoras de cuerpo, fibras de vidrio (filtros de aire, aislamiento térmico, refuerzos plásticos).
Automotriz textil. Revestimiento de asientos automotrices, telas y guatas para tapicería ignifugas, llantas automotrices.
Raúl Serrano.

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